Son necesarios cuarenta músculos para arrugar una frente, pero sólo se requieren quince para sonreír.

sábado, 12 de noviembre de 2011

Hagamos un trato

Hagamos un trato, donde olvidemos nuestros rencores y  tristezas,
vernos con nuevos ojos, como si nos viéramos por primera vez
pero con la ventaja de conocernos, de conocer tus sueños y anhelos,
quiero que cuentes conmigo, contar yo contigo de aquí hasta el final,
caminar juntos, de la mano, sin soltarnos, mirando hacia una misma dirección,
hacia un mismo rumbo, que el pasado que no se puede borrar,
exista pero que no lastime nunca mas, vamos hagamos un trato, un pacto secreto de nosotros dos.



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